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Abogado Aviles

Abogado Aviles

D. EMILIO CALATAYUD, AL PAN, PAN Y AL VINO, VINO

Ayer tuvimos la ocasión de ver a D. Emilio Calatayud, juez de menores de Granada, en el Colegio San Fernando de Avilés.

Los que estamos habituados a trabajar en el juzgado y fiscalía de menores conocemos más o menos los problemas que se dan en relación con los menores de entre catorce y diecisiete años pero a pesar de ello se te siguen poniendo los pelos de punta con los problemas que existen con los niños (porque son niños) de doce, trece y catorce años y que ayer relató el juez. Los que hace unos años eran niños que se dedicaban a jugar ahora son preadolescentes que consumen drogas, alcohol, tienen relaciones sexuales a edades muy tempranas y se comportan de forma violenta incluso con sus familiares. Es evidente que no se puede generalizar pero el problema está ahí y lo vemos muchas veces en los despachos.

Casi todos sabéis lo que opina D. Emilio sobre todos estos temas porque ha escrito varios libros y es común verle en redes sociales, en youtube, en su blog, etc. Sin embargo, lo que hoy yo quiero destacar de él son tres cosas:

La primera, que ha conseguido incorporar la creatividad a la justicia. Siempre me pregunto si es posible innovar, aunque sea mínimamente, en justicia. Es cierto que unas jurisdicciones son más susceptibles a la creatividad que otras. En penal el robo lleva aparejado una pena concreta, el hurto otra y así ocurre con todos los delitos y eso no da mucho margen a la creatividad. Sin embargo, la justicia de menores permite una cierta innovación y así lo demuestra D. Emilio en sus sentencias imponiendo medidas educativas que traten de hacer madurar al menor y ser consciente de las consecuencias de sus actos. Entre otras medidas aprender a leer y escribir, estudiar peluquería y finalmente cortarle el pelo al juez, limpiar las calles donde se hizo botellón, etc

La segunda cuestión es la capacidad de D. Emilio de comunicarse de forma que llega a todo el mundo. Como él dice es “un producto de los medios” porque es el único juez que habla. Y es cierto, los jueces normalmente se limitan a hablar en foros jurídicos y no se salen de su jerga jurídica, por lo que su mensaje no llega al común de los mortales. Sin embargo, D. Emilio habla alto y claro, aunque piense que puede no ser “políticamente correcto” y permite que todo el mundo le entienda. Acerca la jurisdicción de menores a la gente, además de tratar temas que a todo el mundo le interesan.

Y además de todo eso, que tiene sentido común, que por lo que se ve es el menos común de los sentidos.