Abogado Aviles

Abogado Aviles

LA (FALTA DE) EMPATIA EN LA JUSTICIA

La empatía es una palabra que está muy de moda desde hace años y consiste en la capacidad de ponerse en el lugar del otro, entender por lo que esa persona está pasando, algo muy relacionado con la inteligencia emocional.
Ultimamente he tenido la oportunidad de tener cerca casos ciertamente sangrantes en los que la justicia ha actuado de forma mecánica, juzgando únicamente lo que se le presentaba y sin tener en cuenta toda una amplia problemática que venía detrás. Es muy frustrante para una persona acudir al juzgado y, cuando cree que por fin va a tener la oportunidad de contarle al juez su calvario, que éste le escuche le dé una solución definitiva a su problema, se encuentra con que el juez no quiere que le cuente su vida, que se tiene que centrar en unos hechos concretos y no puede ir más allá y el justiciable sale de la sala de vistas igual que cuando entró pero además con un cabreo monumental y muy poca fe en la justicia.
Sé que los jueces no lo pueden solucionar todo, que hay problemas familiares en los que la justicia no debe entrar y debe mantenerse al margen porque si no los tribunales estarían desbordados de problemas domésticos que no les corresponde juzgar, ya que tendemos a judicializar demasiado nuestras vidas.
Sin embargo, en aquellos casos que llegan al juzgado con una retahíla de denuncias previas y en los que se ve que el problema va más allá que los hechos que se denuncian en concreto en cada caso, creo que se debe escuchar a la gente e intentar poner una solución a sus problemas, aunque para ello su señoría deba pasar más tiempo interrogando a esa persona y hacer algo más que juzgar mecánicamente un hecho concreto y pasar al tema siguiente.
Sé también que el día a día del juzgado es duro, que hay juzgados colapsados y que esto es exigir un plus al juzgador, que bastante tiene con lo que tiene, pero puestos a pedir y soñando con una justicia más cercana a los ciudadanos pediría que practiquen un poco más la empatía. Soñar es gratis.
Me refiero por ejemplo a aquellos supuestos de vecinos o familiares que encadenan una denuncia tras otra, sin sentido alguno, y en los que el denunciado se ve obligado a perder su tiempo en acudir al juzgado, gastar un dinero en un abogado de su confianza, además de sufrir todos los quebraderos de cabeza que el tema le ocasiona, y cuando intenta explicarle al juez que hay que hacer algo, que hay que frenar el tema y actuar de otra manera para que su vecino o familiar deje de hacerle la vida imposible, el juez le pide que se atenga a los hechos denunciados, que deje atrás hechos pasados porque no le interesa y que se limite a contestar a lo que se le pregunta… lo dicho, el ciudadano no entiende nada, sale igual que entró y con una impotencia tremenda. Ahí lo dejo…








Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de Cookies en Política de cookies. Si continuas navegando estás aceptándola.